Endometriosis: ¿Cómo afecta la fertilidad y el embarazo?

Endometriosis: ¿Cómo afecta la fertilidad y el embarazo?

Nicholle Oliveras

Cuando hablamos de la menstruación, siempre me he considerado afortunada. Mis ciclos menstruales son regulares, indoloros, poco abundantes y no duran más de cuatro a cinco días (la mayor parte del tiempo). Por otro lado, muchas mujeres experimentan menstruaciones tan intensas que quedan sin energías, experimentan náuseas, vómitos, el sangrado es profuso y les puede durar más de una semana, en la mayoría de los casos. En estos días, recordé cuando estudiaba en la universidad... Una de mis amigas y vecinas en la Calle Bosque en Mayagüez, Sully, se la pasaba fatal cuando le tocaban esos días del mes. Era tan intenso que una vez tuvimos que llevarla al hospital porque no paraba de vomitar y retorcerse en el suelo del dolor. ¿Saben que es lo que más me llama la atención de esta experiencia? Que era normal. Aunque mi caso no era el mismo, muchas otras amigas sí experimentaban ciclos menstruales irregulares, abundantes y dolorosos. Para nosotras era normal y para muchas hoy día, también lo es.

Ayer en la tarde dialogaba con mi amiga Laura sobre esto y el tema nos llevó a dialogar sobre su experiencia en la búsqueda de un embarazo y su camino hacia la maternidad. Laura se casó e inmediatamente luego de la boda, ella y su esposo decidieron iniciar la búsqueda de un embarazo. ¿Por qué no añadir un nuevo integrante a la familia cuando ambos lo querían? Para sorpresa de ambos, 12 meses estuvieron intentando y nunca lograron ver un positivo en las pruebas de embarazo. Y aquí comienza la historia... luego de ambos someterse a todas las pruebas y análisis habidos y por haber, todo señalaba estar perfecto. Visitaron varios especialistas, buscaron segundas y terceras opiniones, se repitieron pruebas en más de una ocasión y aún así todo aparentaba estar bien. Durante este tiempo, Laura cambió su estilo de vida a uno más saludable y también intentó quedar embarazada a través de inseminación artificial, pero no tuvieron éxito. "Infertilidad inexplicable" es el diagnóstico que recibió Laura por varios de los médicos que la atendieron. Durante este proceso de infertilidad e intentar quedar embarazada, Laura continuaba experimentando menstruaciones extremadamente dolorosas todos los meses. Laura, en medio de toda la educación, lectura, cambios saludables en alimentación y ejercicios, aprendió que las menstruaciones extremadamente dolorosas no son normales y que si todo estaba perfecto con ella y su esposo y la fertilidad de ambos, entonces, ¿qué estaba causando la infertilidad? Aceptar un diagnóstico "inexplicable" puede ser bien aterrador y, Laura, no estaba lista para aceptarlo. Es por esto que mientras se atendía con especialistas buscando respuestas, ella también quería también atender y solucionar los dolores menstruales. Muchos de los especialistas llegaron a mencionarle a Laura que existía la posibilidad de que fuera endometriosis pero que no sabrían hasta realizar la intervención quirúrgica. Además, la ellos se habían rendido en la búsqueda de explicaciones y estaban en la etapa de conseguir soluciones. Estas soluciones eran invasivas y costosas: inseminación, tratamientos hormonales, IVF. Laura no estaba lista para dar ese paso. Además, los especialistas que habían estado atendiendo su caso, no le inspiraban confianza ni ella se sentía escuchada ni validada. Entonces, Laura decidió cambiar a su equipo de médicos y especialistas. Laura lloró mientras me contaba que fue la mejor decisión que pudo haber tomado. Su nueva doctora le habló de una manera atenta e inclusiva sobre la posibilidad de que sí fuera endometriosis. Luego de conversaciones, preguntas, respuestas, miedos, incertidumbres y el tiempo necesario para Laura, ella pudo tomar una decisión informada. Fue ahí cuando se sometió a la cirugía. Resultó que sí era endometriosis. Laura tenía endometriosis en su cavidad pélvica. Después de 6 años de infertilidad y tres meses después de la intervención quirúrgica, Laura vio el primer positivo de su vida al realizarse una prueba de embarazo.

De más está decirles que yo le hice mil preguntas a Laura y que nuestra conversación duró horas. La experiencia de Laura me lleva a reflexionar... ¿Cuántas mujeres sufren de menstruaciones irregulares o dolorosas y creen que es normal? ¿Cuántas de nosotras somos ignoradas o somos víctimas del "gaslighting" ante la comunidad médica? ¿A cuántas de nosotras nos obligan o intimidan para someternos a intervenciones médicas sin antes escucharnos, validarnos y tomar en consideración nuestras preferencias? ¿Cuántas de nosotras vivimos infertilidad en silencio? ¿Hasta cuándo?

La endometriosis es una condición ginecológica que ocurre cuando el tejido similar al endometrio (revestimiento del útero) crece fuera del útero, afectando órganos como los ovarios, las trompas de Falopio y la cavidad pélvica. Esto puede provocar inflamación crónica, formación de tejido cicatricial y adherencias, y dolor pélvico severo, especialmente durante la menstruación. Esta condición afecta aproximadamente al 10% de las mujeres en edad reproductiva. Puede causar dolor intenso, ciclos irregulares y, en algunos casos, dificultades para concebir. 

Existen diversas opciones para quienes desean concebir; para Laura, la cirugía fue la mejor alternativa. Entres las opciones puedo mencionar:
✔ Cirugía laparoscópica: Para eliminar tejido y mejorar la fertilidad.
✔ Terapias hormonales: Para reducir la inflamación antes de intentar concebir.
✔ Reproducción asistida: Métodos como el IVF pueden ser recomendados en casos severos.

Si bien la endometriosis puede representar un desafío para la fertilidad, el embarazo sigue siendo posible con el enfoque adecuado. Un diagnóstico temprano, tratamiento personalizado y un equipo médico especializado pueden hacer la diferencia.

Escucha tu cuerpo. Conecta con tu esencia, tus valores y tus necesidades. No ignores tu intuición. Habla, lee, oriéntate y conecta con personas (especialmente profesionales, especialistas) que practiquen el consentimiento informado y que trabajen con amor y respeto.

- Abrazos, Doula Nicholle

 

 

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